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Permíteme que empiece con una pregunta que quizá te incomode, ¿por qué no lo estás haciendo ya?

Creo que el problema está en la pregunta, concretamente en la última palabra: trabajar. Mucha gente no está trabajando en lo que quiere porque no sabe cómo ganar dinero haciéndolo. O no el suficiente. ¿Qué sucedería si cambiamos esa última palabra? Por ejemplo, déjame que te pregunte ¿qué te gustaría ser? Empieza a ser más fácil, ¿verdad? Pero si hay una reflexión que tengo grabada a fuego en la cabeza es la siguiente: “la gente es lo que hace, lo que dice es lo que le gustaría ser”, así que haré un último cambio y empezamos: ¿qué te gustaría hacer?

Así a lo tonto, cambiando un par de veces una sola palabra, hemos cambiado radicalmente nuestras posibilidades sobre nuestro objetivo. ¿No te lo crees? Tenemos un concepto curioso -y bastante alejado de la ciencia- sobre el trabajo. Según la wikipédia, “en mecánica clásica, se dice que una fuerza realiza trabajo cuando altera el estado de movimiento de un cuerpo”. Yo no veo por ningún lado que el cuerpo le pague ningún dinero a la fuerza, ¿y tú?

El problema es que hemos creado un vínculo demasiado fuerte entre trabajar y ganar dinero cuando, en mi humilde opinión, este vínculo no es tan fuerte. O al menos no existe una correlación directa. Si bien son dos elementos que siempre van acompañados, no siempre que trabajamos más ganamos más dinero. No ganamos más dinero cuando trabajamos más, ganamos más dinero cuando trabajamos mejor, y para eso hace falta experiencia, práctica, aprendizaje, y nada de esto es posible sin pasar a la acción.

Si estás trabajando en algo que te apasiona mi más sincera enhorabuena. Como diría Sir Ken Robinson “has encontrado tu elemento”. Cuídalo, mímalo, cultívalo, ¡y disfrútalo! Si todavía no lo estás haciendo no pierdas la esperanza. ¡Nunca hay que perder la esperanza! Cambia la palabra trabajar por hacer y empieza, ¡y empieza hoy mismo! Empieza a utilizar tu tiempo libre para hacer lo que quieres hacer y acabarás siendo lo que quieras ser, trabajando en lo que te gustaría trabajar ;)

Pero ten presente una cosa. No va a ser fácil. Ni rápido. Lo bueno es que es una decisión que sólo depende de ti. Voy a ponerte un ejemplo de una conversación que tenía el otro día en una de mis sesiones.

Si quieres ser cocinero organiza cenas en casas de amigos, ¡ellos pagan los ingredientes y tu cocinas! Tendrás diferentes presupuestos y te las tendrás que apañar con los diferentes gustos de cada grupo de amigos, pero aprenderás un montón y poco a poco empezarás a dar un valor extra a tu cocina.

Además, todo el mundo hablará con sus amigos de la experiencia porque es algo diferente y divertido, y habrá otros que quieran probarlo, y quizá esos ya estén dispuestos a pagar una pequeña cantidad extra por tu tiempo. Y como no paras de hacer cosas te seguirán pasando cosas, y llegará un día en el que tendrás delante de ti la oportunidad de cambiar de vida.

Y te dará vértigo. Un vértigo increíble, acojonante si me permites la expresión. Y es para decir SI en ese momento para lo que de verdad tienes que prepararte, porque eso que todo el mundo llama “el trabajo duro”, eso, ya lo habrás hecho.

Y por último, pero no menos importante, no te olvides de disfrutar del camino. Si esperas a disfrutar al final es bastante posible que abandones antes de conseguirlo. No olvides nunca que desde el momento en que prepares tu primera cena serás cocinero y estarás trabajando en lo que te gusta. El resto solo es el camino de mejora y diferenciación que te hará ganar más dinero hasta que consigas el necesario para vivir agusto y feliz.

No quiero que leas este post y pienses, quiero que, si has llegado hasta aquí, ¡actúes! Haz algo, lo que sea, que te acerque un poco más a eso que tienes en tu cabeza como “tu trabajo platónico”, ¡y hazlo ya! O al menos planifícalo. Da un concierto en casa para tus amigos pero como si fuera un concierto de verdad, ayuda a alguien a aprender inglés, enseña a alguien a adiestrar a su perro, ¡lo que sea! Tan solo hazlo una vez, disfrútalo, y no dejes de hacerlo nunca. Puede que tardes años, pero cada día estarás más cerca del final, si es que existe un final para las pasiones ;)

P.D. Hace un par de días recibí mi primera oferta económica por una sesión de fotos. Me encanta la fotografía, y aunque no quiero dedicarme a ella al 100% llevo unos años pensando en hacer de esta pasión una de mis fuentes de ingreso. Y por eso nunca he dudado a la hora de regalar mis fotos ya que, si mejoraba, algún día alguien estaría dispuesto a pagar por ellas. Ya lo hacían con otros, ¿por qué no lo iban a hacer conmigo? Lo único que tenía que hacer era seguir trabajando como fotógrafo hasta que alguien me pagara por ello. No esperes más, ¡empieza ya! 

Foto de portada: Yo, hace muchos años, sacando una foto a algo (Siempre me ha gustado la fotografía, pero estoy seguro de que en ese momento no se me pasaba por la cabeza ser fotógrafo. Simplemente rescaté la foto del mundo analógico el otro día y me vino a la cabeza cuando terminaba de escribir el post. Me hace sonreir)