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A pesar de que nos pasamos prácticamente un tercio de la vida durmiendo no le otorgamos al acto de dormir el valor que se merece. Yo mismo, hace poco más de un año, dormía más bien poco y no demasiado bien (aunque entonces no era consciente de ello). Era de esos que van presumiendo por ahí de dormir poco, ya que dormir era una pérdida de tiempo. Y cotilleando un poco por internet te das cuenta de que no era el único; incluso Edison decía que dormir es una pérdida de tiempo heredada de nuestros días pasados en las cavernas…

Sleep is a criminal waste of time and a heritage from our cave days
Thomas Edison

Sin embargo, en el siglo XXI la neurociencia está capacitada para explicarnos por qué tenemos que darle más importancia al acto de dormir. Hoy en día sabemos que el cerebro no solo no se “apaga” mientras dormimos, si no que algunas regiones aumentan su actividad durante el sueño. Y ya sabemos que el cerebro no da puntada sin hilo ni le gusta malgastar energía así que, ¿por qué dormimos?

No existe un consenso sobre las motivaciones del sueño, aunque existen tres tendencias al respecto: restauración, conservación de energía y procesamiento de información y consolidación de la memoria. Para mi los más importantes son el primero y el tercero (no existe mucha diferencia de “consumo” entre dormir y estar tumbados, y la energía que ahorramos sería equivalente a la que obtenemos comiendo un perrito caliente)

Vamos a darle la vuelta, ¿qué pasa si no dormimos bien? Cuando tenemos carencia de sueño se ha comprobado que baja la creatividad, perdemos memoria, reducimos nuestra capacidad de toma de decisiones y somos más impulsivos. También ganamos peso, ya que aumentan los niveles de ghrelina (hormona que favorece la regulación del metabolismo energético) e ingerimos más cantidad de carbohidratos, especialmente azúcares. También estamos más cansados y eso sube nuestros niveles de stress, lo que provoca una disminución de la memoria y baja nuestras defensas. También nos sube la glucosa en sangre (favoreciendo la diabetes de tipo II) y la tensión arterial (lo cual no es bueno para nuestro corazón).

Y no solo eso, ¡hay más! La mayoría de enfermedades mentales (trastorno bipolar, esquizofrenia, depresión) suelen ir acompañadas de falta de sueño. Sabemos que ciertas mutaciones en los genes que regulan el sueño nos predisponen a estas enfermedades mentales. También bebemos y fumamos más, y tomamos más cafeína. Y tenemos más cambios de humor, estamos más irascibles…

¿Todavía crees que dormir no es importante? Entonces ya estás tardando en cambiar de opinión. No te puedes hacer una idea de la energía que tienes cuando te levantas sin necesidad de despertador, lo bien que funciona el cerebro cuando respetamos sus horas de descanso y los beneficios que tiene para nuestra salud.

Os dejo una charla de TED de Russel Foster donde habla de todo esto y algo más por si queréis ampliar esta información, aunque sobre todo os recomiendo que empecéis a darle a vuestras horas de sueño la importancia que se merecen y, si tenéis problemas para iros a la cama, empezar a pensar en solucionarlos ya que son un síntoma inequívoco de que algo no funciona bien por ahí arriba…

Un día de estos os prometo hablar sobre algunos trucos para dormir mejor, ¿os parece? Os dejo con el vídeo pero por favor, ¡no os durmáis mientras lo veis! ;)

Why do we sleep?