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¿Sabías que al cerebro no le gusta dejar cosas a medias? Seguro que has jugado, o al menos has oído hablar del Tetris. Uno de los juegos más simples y absurdos (no tiene ninguna finalidad mas que ordenar piezas sin fin), y también de los más adictivos de la historia. Pues parte de su éxito se basa en la necesidad del cerebro de terminar tareas.

El Efecto Zeigarnik define la tendencia a recordar tareas inacabadas o interrumpidas con mayor facilidad que las que han sido completadas. La psicóloga Bliuma Zeigarnik se interesó por este fenómeno al observar cómo un camarero era capaz de recordar fácilmente una larga lista de pedidos pendientes, y sin embargo, difícilmente recordaba los platos que acaba de servir. 

Para realizar dicho estudio tomó cierto grupo de sujetos que debían efectuar una serie de 18 a 21 tareas sucesivas (enigmas, problemas de aritmética, tareas manuales…). La mitad de esas tareas eran interrumpidas antes de que los individuos pudieran acabarlas. Eran precisamente las tareas interrumpidas y estructuradas las que los sujetos evocaban después con más fuerza. Las tareas de características inestructuradas se perdían a menudo sin dejar huella en la memoria.

Este efecto se basa en las motivaciones de terminación.

¡Haz la prueba! La próxima vez que te de pereza hacer algo (que probablemente lleves retrasando ya un tiempo) no esperes más y empiézalo. Verás como a los pocos minutos de haberlo empezado (y 5 minutos suelen ser más que suficiente), todas las excusas que te solías decir a ti mismo para aplazarlo sin sentirte culpable pierden fuerza y empiezas a sentir la necesidad de terminarlo. Pasarás del “ya lo haré mañana” al “ya que estoy” sin darte cuenta, ¡es genial!

Ojo, que está muy bien conocerlo para poder sacarle partido (es muy útil a la hora de ponerte a fregar, planchar o escribir ese email que tanta pereza te da), pero cuidado con empezar muchas cosas a la vez. ¿Te imaginas ir saltando de una a otra porque nuestro querido cerebro quiere terminarlas todas?. Seguro que te resulta familiar, ¿a quién no le ha pasado?.

Ahora ya sabes un poco mejor como evitar la pereza y la procrastinación, y también que no podemos empezar muchas cosas a la vez sin volvernos locos. ¡Prioriza y empieza!. A medida que vayas terminando con esas pequeñas tareas te irás sintiendo más feliz, porque nos sentimos bien después de hacer cosas y porque dejarán de robarnos energía de la cabeza ;)

Foto: Malachi Brown